divendres, 25 de gener de 2013

Pel·lícula: La muerte del señor Lazarescu.

Font: Un vallekano en Rumania

El señor Lazarescu  es un anciano viudo que vive solo en un apartamento  de Bucarest con sus tres gatos. 


Una noche, el hombre comienza a sentirse mal y sus vecinos llaman a la ambulancia. A partir de este momento comenzará un largo periplo de un hospital a otro con el fin de que alguien lo atienda. 

En el transcurso de unas cuantas horas la película que podeis ver a continuación relata el viaje hacia ninguna parte de un personaje kafkiano, el Sr. Lazarescu, que padece las últimas horas de su existencia saltando de hospital en hospital, en una prolongada e innecesaria agonía, con el único amparo de la enfermera y buena samaritana que se niega a abandonarle a su suerte.

Este sencillo argumento le sirve a Cristi Puiu, el director, para criticar el grado de deshumanización de una sociedad que, antepone el interés personal y el egoismo a los valores colectivos, y que tiene en el sistema sanitario, lo que deberia ser un derecho universal, gratuito y de calidad y enfocado al beneficio del ser humano), una de sus peores caras (el de una sanidad convertida en un negocio o en un caos lleno de insensibilidad, burocracia, desprecio e incomprensión, como un espejo de una sociedad insolidaria). Es cierto que Lazarescu quizá no sea el paciente ideal, porque es alcohólico, mayor y sin arraigo social, aunque también lo es que esa situación ha sido cada vez mas comun en una Rumanía que, despues del golpe de estado que reistauró el capitalismo en 1989, se convirtió en un profundo desastre social, en el que especialmente los pensionistas y los niños se llevaron las peores consecuencias.

Claro que la tragedia de Lazarescu es, también, el reflejo de una realidad social común y universal. Porque en realidad todo lo que ocurre en el Bucarest de la Rumania que comienza a despertar ante la estafa del paraiso prometido capitalista, podría suceder, sino lo ha hecho ya en el futuro cercano de los recortes del gasto público y la austeridad en lo que se refiere a los derechos sociales, perfectamente en un hospital de Barcelona, Madrid,  México D.F., Los Ángeles o Nueva York (me refiero, por supuesto, a la sanidad pública, no a la reservada a los pocos oligarcas y empresarios que pueden pagarla).

Lazarescu se presenta en la historia como un Dante moderno (incluso se llama así, Dante Remus Lazarescu). Su viaje a los infiernos es, en realidad, un viaje a la barbarie, a la que los rumanos en 2005, el año en el que se rodó la película, ya llevaban acostumbrándose mas de una década. En definitiva, muestra, (aunque lejos de la intención del director que, como todo el que quiera publicar, rodar o aparecer en los medios de propaganda en Rumanía, tiene que ser o al menos parecer un anticomunista convencido), la eterna actualidad del dilema presentado ya hace muchos años por Rosa Luxemburgo, y al que irremediablemente acaba enfrentándose la clase trabajadora: o Socialismo o barbarie capitalista. 

La película está doblada al castellano.

 
La.Muerte.Del.Sr.Lazarescu (parte 1) de Robby_Espierre



La.Muerte.Del.Sr.Lazarescu.(parte 2) de Robby_Espierre


La.Muerte.Del.Sr.Lazarescu (parte 3) de Robby_Espierre

 
La.Muerte.Del.Sr.Lazarescu (parte 4) de Robby_Espierre