dijous, 1 d’octubre de 2009

Piden una multa de 720 euros por asistir a un acto antimonárquico

El acusado se solidarizaba con los imputados por quemar fotos del rey.

Hasta que no habló la juez, Aquiles Rubio no supo de qué se le acusaba. Profesor de Historia en Alicante y militante de la organización independentista Endavant , Rubio calificó de "sainete" un proceso judicial en el que le acusan de dos faltas leves por no respetar a la autoridad y le piden 720 euros de multa. Su defensa pidió la absolución.

En diciembre de 2006, Rubio participó en un acto lúdico en Elche para homenajear a los independentistas de Girona juzgados por calcinar fotos del rey. Una de las pancartas decía en catalán: "En Elche también quemamos a la monarquía". Este emblema fue fotografiado por agentes de la Policía Local, quienes también requisaron un cartel con un retrato de Juan Carlos I hacia abajo e incrustado tras una señal de prohibido. Antes de marcharse identificaron a Aquiles Rubio como responsable del encuentro.

En febrero de 2008, Rubio declaró en los juzgados de Alicante por un presunto delito de injurias contra la corona española. A continuación se remitió el caso a la Audiencia Nacional, órgano competente para este tipo de delitos. El juez Baltasar Garzón constató que no existía esta infracción. El caso regresó a Elche, pero no se archivó.

Algo que resulta "inexplicable" para Maria Josep Martínez, la abogada de Rubio. "En la denuncia no se mencionan amenazas o insultos. Sólo injurias contra el rey".
Problemas con el valenciano

Dos policías locales declararon ayer que Rubio y el resto del grupo les intimidaron al hablarles "en valenciano de forma amenazante". Rubio, que habló en valenciano, pese a que el secretario y la fiscal dijeron no entender el idioma, aseguró que no conocía a los agentes. "Son altos y delgados. El que me identificó era un policía de unos cincuenta años y con barriga".

En la calle, Martínez explicó que este tipo de juicios "sólo pretenden criminalizar actitudes republicanas". Aquiles Rubio recibió el apoyo de una veintena de independentistas con pancartas con lemas en valenciano como "Yo también soy antimonárquico" o "Ni monarquía ni represión".